Archiv para enero, 2015

MI NÚMERO DE MÓVIL COMO DOMICILIO VIRTUAL

De entrada “domicilio” y “virtual” parecen dos conceptos incompatibles si lo vemos desde el punto de vista de la RAE, es decir:

  1. a) como morada fija y permanente, o
  2. b) como lugar en que legalmente se considera establecido alguien para el cumplimiento de sus obligaciones y el ejercicio de sus derechos.

En el primero de los casos nuestro yo físico necesita un espacio físico,  y en el segundo, desde luego lo virtual no es un lugar, será una magnitud, quizá un espacio (algún día estaría bien pensar en eso), pero no un lugar físico, “Que tiene existencia aparente y no real” dice también el diccionario para definir “virtual”.

Si lo vemos desde el punto de vista del Código Civil, domicilio es un  lugar y concretamente el del ejercicio de los derechos y el cumplimiento de las obligaciones civiles.

Según Castán Tobeñas, domicilio proviene de “domun colere” y tiene como elementos el de residencia efectiva y habitual y el de asiento o centro de intereses. Eso no es nuevo porque Diocleciano ya decía “ubi quis larem rerumque ac fortunarum suarum summam constituit” -donde se ha hecho hogar y fortuna- (traduzco por si hay alguien que no habla en latín todos los días (!))

Sin embargo, si lo vemos desde el punto de vista de la Ley de Enjuiciamiento Civil, a la que se remite también el Código Civil en su artículo 40, aunque no se define lo que es el domicilio, un recorrido a través de la norma nos deja claro que se trata de un concepto utilitarista destinado a saber donde puede localizarse a las partes o a otras personas que intervienen en el proceso tales como testigos, peritos, etc.

Por tanto vemos que la expresión “domicilio virtual” no puede referirse a un domicilio electrónico,  sino más bien a uno físico al que pueda dársele una cierta equivalencia, lo que lo alejaría de las pretensiones del post.

Por eso a estos efectos hablaremos mejor de domicilio digital o electrónico para ajustarnos más al nuevo ámbito electrónico donde desarrollamos nuestra dimensión digital y compartimos ámbitos cada vez más vitales.

EL DNI 3.0. Y LOS AEREOPUERTOS SIN AVIONES

Cuando oigo hablar del nuevo DNI electrónico inmediatamente me viene a la cabeza un conocido chiste que no me resisto a repetir ahora: Una persona va perdida por un camino y se encuentra con alguien que estaba por allí,  por lo que le dice: “Me he perdido, me he comprometido a reunirme con otra persona y no se si sabré llegar hasta ella, ¿me puede decir dónde estoy?”  A lo que su interlocutor le responde: “Está Vd. a 42º08m Norte, a 0º y 28m Oeste y a una altura de 488 metros sobre el nivel del mar.”

El caminante sorprendido le responde: “Muchas gracias, es Vd. Ingeniero ¿no es cierto?” Su interlocutor le responde: Pues sí, ¿Cómo lo ha sabido? a lo que el caminante le contesta: “Pues porque me ha dado una información técnicamente exacta y muy completa, pero sigo sin saber realmente donde estoy y sin poder llegar a mi cita”.

Para ser honestos con los Ingenieros -a los que admiramos-  el chiste continua diciéndole el Ingeniero a su interlocutor “Y Vd. es político, ¿no es cierto?” , “Pues sí, ¿como lo ha sabido? le pregunta el caminante, “pues porque va Vd. perdido por un camino, se ha comprometido con algo que no podrá cumplir y por alguna extraña razón, ahora parece que sea yo quien tiene la culpa”.

El nuevo DNIe 3.0 cuya implantación se extenderá progresivamente en el territorio español, recientemente presentado por el ministro del Interior, incorpora un chip certificado como dispositivo seguro, con mayor capacidad y velocidad, es técnicamente avanzado ya que integra nuevas medidas de seguridad y un chip de altas prestaciones de mayor capacidad y velocidad que además permite la transmisión de datos vía NFC (Transmisión de Datos por Contacto) y radiofrecuencia.

Sin embargo, adolece de los mismos problemas que sus versiones anteriores, también tecnológicamente muy robustas, y es que nadie encuentra motivos para utilizar su faceta electrónica.