Protección de datos

SIMPLIFICA Datos: Nuestra contribución al cumplimiento normativo por las Pymes de la nueva normativa de Protección de Datos

Todos los clientes que hayan contratado los servicios de implementación de la normativa de protección de datos recibirán apoyo gratuito para la adecuación a las necesidades del nuevo Reglamento Europeo de Protección de Datos.

En estos días nos hemos dirigido por escrito a todas las empresas para informar de la importancia de adaptarse a la nueva normativa antes del 25 de Mayo próximo.

Si por cualquier circunstancia no se ha recibido esta información rogamos que nos lo comuniquen al objeto de proporcionarsela a la mayor rapidez posible.

 

INTELIGENCIA ARTIFICIAL vs. INTELIGENCIA COLECTIVA

La progresiva implantación de sistemas de toma decisiones basados en inteligencia artificial puede alterar de forma significativa el funcionamiento de los sistemas sociales en los que se adopte.

Más allá de las consecuencias económicas que el hecho indudablemente supone, hay que tener en cuenta que en los sistemas sociales de nuestro entorno, el ejercicio del poder, entendido como el  mecanismo que condiciona los comportamientos sociales, se logra a través de la regulación. Esta regulación no presenta un carácter monolítico sino que en realidad es la conjunción de cuatro factores que constitucionalistas como LESSIG identifican como las normas jurídicas, las normas sociales, el mercado y la arquitectura, entendida esta última, como aquellos elementos físicos que condicionan las acciones humanas (una cerradura, una contraseña, etc.).

Pues bien, una sociedad dependiente de sistemas de inteligencia artificial supone primar el factor arquitectura, es decir el código software que da funcionamiento a los sistemas de inteligencia artificial, condicionando fuertemente el funcionamiento de los demás factores.

Esto supone que las normas sociales y el mercado se ponen a disposición del código informático, y que una nueva función que las normas jurídicas han de asumir es la protección de esta realidad que tenderá así a perpetuarse.

PROTECCIÓN CONSTITUCIONAL DE LA PRIVACIDAD

En el Día de la Constitución es bueno recordar que la protección como Derecho Fundamental de la privacidad tiene 2 características peculiares:
1. No se reduce sólo a los datos íntimos de la persona, sino a cualquier tipo de dato personal, sea o no íntimo, cuyo acceso o empleo por terceros pueda afectar a nuestros derechos.
2. Permite a la persona controlar de forma activa el uso que se haga de nuestra información.
No hay que conformarse ante un uso abusivo de nuestros datos porque tenemos :
– Derecho a que se nos solicite consentimiento para la recogida y uso de nuestros datos
– Derecho a saber y ser informados sobre el destino y uso de esos datos y
– Derecho a acceder, rectificar y cancelar dichos datos
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LA PRIVACIDAD COMO RIESGO LABORAL

Los aspectos tecnológicos requieren cada vez más atención a la hora de proteger los derechos de los trabajadores entre los que se encuentra sin ninguna duda el de su privacidad. Esto supone desde el punto de vista de la prevención de riesgos laborales la ampliación de factores de riesgo que pueden generar daños en la vida personal y familiar de los trabajadores con motivo de la prestación laboral.

Ciertamente las amenazas a la privacidad no se asocian fácilmente con la salud laboral, pero como veremos éstas, aunque son un riesgo autónomo e independiente, guardan una cierta conexión con otro tipo de amenazas a la libertad personal como son los casos de acoso laboral y otras prácticas nada deseables en el entorno laboral.

El artículo 4,2 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales define “riesgo laboral” como “la posibilidad de que un trabajador sufra un determinado daño derivado del trabajo.”

Este riesgo no necesariamente tiene que resultar físico, sino que puede ser psicológico o atentar contra un derecho fundamental del trabajador que menoscabe su integridad moral.

Aunque no toda invasión de la privacidad de los trabajadores podrá considerarse un riesgo laboral en el sentido de esta disciplina jurídica, no podemos olvidar que ese factor de riesgo evoluciona a la par que evoluciona nuestra sociedad y su entorno tecnológico. Situaciones que hace 10 o 15 años difícilmente podían generar riesgos, hoy suponen posibles amenazas que no hay que descartar.

Ya  es  sabido que los reconocimientos médicos requieren una especial atención si se desea respetar al máximo los datos de salud de los trabajadores, pero todavía hoy se mantienen en cierta forma ocultos algunos otros riesgos para la privacidad que surgen del  desempeño del trabajo en régimen de dependencia.

Una muestra de ello sería la sobreexposición de la identidad de un trabajador cuyo nombre, unas veces aparece en tarjetas de empresa, en rótulos informativos, o cuya imagen etiquetada y asociada a su trabajo aparece en sitios web corporativos,  o cuando otras veces acaba en poder de terceras empresas en virtud de los cada vez más frecuentes procesos de descentralización productiva.

DEL “SAFE HARBOR” AL “PRIVACY SHIELD”: DOS REALIDADES CUESTIONABLES

La sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea  de 6 de Octubre de 2015 declaraba que el llamado “Acuerdo de Puerto Seguro” no cumplía con  la normativa europea en materia de protección de datos de carácter personal y que nuestros datos gestionados por empresas norteamericanas adheridas al mismo no se encontraban suficientemente resguardados.

Hasta que se dictó esta importante resolución europea el sistema básicamente consistía en una  auto certificación de la que las empresas norteamericanas se dotaban para evitar los complejos trámites administrativos que requiere la autorización a la exportación de datos que la Agencia Española de Protección de Datos debe otorgar cuando se envían datos a lugares que no se considera que tienen un nivel de protección adecuado de dichos datos.

Esta situación si bien se mantiene a través de la página del gobierno de Estados Unidos <http://export.gov/safeharbor> en la misma se indica que “en el actual entorno que cambia rápidamente, el Departamento de Comercio continuará administrando el programa Safe Harbour, incluyendo presentaciones de procesamiento para la auto-certificación de su marco de protección”.